Top

Un español (madrileño) llega a la final del European Poker Tour de Barcelona

Septiembre 10, 2009 by admin · Deje su comentario 

El jugador madrileño Santiago Terrazas ha conseguido convertirse en finalista del European Poker Tour (EPT) de Barcelona y podría hacer historia si se alzara con la victoria. Tras cinco días de torneo en los que se han dado cita los mejores jugadores de poker del mundo, hoy se conocerá al ganador de este campeonato, que constituye la competición de poker más popular de Europa tanto por su alto nivel de participación como por contar con la mayor bolsa de premios. La cita será esta tarde a partir de las 14 horas en el Casino de Barcelona y el representante español comenzará con 546.000 puntos, como séptimo clasificado de la mesa.

Santiago Terrazas es una cara habitual en la comunidad de poker español, donde se le conoce como “Terrazas”. Tiene 40 años y gestiona una empresa de construcción en Madrid, además de llevar diez años jugando al poker. Comenzó jugando al mus, convirtiéndose en campeón de España antes de atreverse con el Texas Hold’em. Ha tenido éxitos de gran importancia en eventos en vivo, como un 338º puesto en el Evento Principal de las World Series of Poker de 2007, con un premio de 39.000 $.

Terrazas se ha convertido en el cuarto jugador español en llegar a una mesa final de un European Poker Tour tras Diego Pérez, Juan Maceiras y Raúl Mestre “Sir Donadl”. Junto a él habrá otros siete finalistas en la mesa final y todos ellos tienen garantizado un premio de 80.000 euros. El jugador que logre aguantar hasta el final se llevará el gran cheque de 850.000 € y el trofeo del European Poker Tour.

Los rivales de Terrazas son:

Georgios Kapalas, de Atenas, Grecia – 826.000 fichas

Aunque sólo lleva varios años jugando al poker, Kapalas ya está considerado como uno de los mejores jugadores de Grecia. También es el mejor jugador griego de “Magic: the Gathering”, en el que ha obtenido un gran éxito en torneos internacionales. Comenzó a jugar al poker en 2006 y, a finales de ese mismo año, se clasificó online para participar en un torneo en Austria. Fue el comienzo de su carrera en el mundo del poker en vivo, y su juego mejoró a gran velocidad. Conocido como “Gkap13” cuando juega online, Kapalas lleva ganados más de 200.000 $, incluida una 7ª posición en el evento de 1.5000 $ de las WSOP de este verano, donde consiguió 97.000 $. También ha ganado recientemente 35.000 $, siendo éste su mayor premio jugando online. Ha llegado a dos mesas finales en eventos paralelos del EPT (los eventos de 2.000 $ en el EPT Barcelona y el EPT Praga), pero ésta es su mejor actuación en un EPT hasta la fecha.

Mihai Manole, de Bucarest, Rumanía – 410.000 fichas

Mihai es jugador de poker profesional y lleva seis años jugando. Vive en Bucarest, donde se graduó en Informática el año pasado. Juega tanto online como en vivo (partidas y torneos), y lleva una muy buena racha, con resultados como la 2ª posición en el Caribbean Poker Classic de 2007, donde se hizo con un premio de 145.500 $. También llegó a la mesa final del evento de 2.000 $ de las WSOP de 2008, con un premio de 155.000 $.

Asa Smith, de Ledbury, Reino Unido – 1.380.000 fichas

Smith es uno de los jóvenes talentos más prometedores del Reino Unido. Actualmente lleva una racha muy buena jugando en torneos, obteniendo cuatro puestos premiados sucesivos en el European Poker Tour de PokerStars. Sin embargo, esta mesa final es lo más lejos que ha alcanzado este joven jugador de poker profesional… y podría llegar hasta el mismísimo final. Un gran premio que se sumará a los 92.259 $ ya obtenidos por este inglés en torneos del EPT desde que llegó a un puesto premiado, por 24.000 $, en la PokerStars Caribbean Adventure de 2008. Smith suele participar en juegos online de apuestas medias a altas, y dice que juega a tiempo completo, “siempre que jugar de 15 a 20 horas semanales pueda considerarse un trabajo”. Hasta ahora, su mayor premio en el EPT han sido los 25.000 € que ganó en el evento de 10.000 € de la Gran Final de Montecarlo de la última temporada del EPT.

Carter Phillips, Charlotte, Carolina del Norte– 4.421.000 fichas

Phillips, antes estudiante, ha aparecido con frecuencia en el EPT desde que el año pasado finalizó muy cerca de la burbuja, tanto en San Remo como en Monte Carlo. Barcelona le reportará su mayor puesto premiado en vivo, superando los 29.500 € que ya ha ganado este mes, con un reparto de bote en un evento paralelo de 1.000 € anterior al EPT Barcelona. Además, se quedó a poca distancia de la mesa final del Latin American Poker Tour, finalizando en 10ª posición en Viña del Mar el pasado mes de enero. Todos estos resultados junto con su actuación de esta semana demuestran la evolución del jugador online “Bdybldngpkr” a torneos en vivo. En los diez meses que lleva jugando a tiempo completo, Phillips ha competido contra los mejores en el juego. “Jugando online compites contra la misma gente y te haces una idea de cómo son por como juegan”, dice Phillips. “Es probable que el 90% juegue también a tiempo completo, pero en los EPT hay una mezcla de jugadores profesionales y por diversión. Yo intento tomármelo de la misma forma.”

Matt “Lapozie” Lapossie, de Londres, Ontario - 2.938.000 fichas

Matt Lapossie, jugador profesional de Canadá, ha sido una presencia dominante en el Casino de Barcelona durante todo el torneo. Tras clasificarse en un satélite de 800 $ en PokerStars, se fue creando poco a poco una pila durante el Día 1, que le hizo concluir el Día 2 como líder de fichas. Siempre apoyado por su novia Tamara, Lapossie ha sido una amenaza en las mesas, impresionando a todos con un juego experto y lleno de agresividad. Éste es su segundo evento del EPT, y ha pasado gran parte del Día 4 en la mesa televisada, donde volverá a participar en la final siendo tercero en fichas.

Toni Ojala, de Turku, Finlandia – 754.000 fichas

Ojala lleva cuatro años jugando al poker y ya ha tenido varios logros dignos de mención en eventos en vivo. El año pasado, ganó el campeonato finlandés, haciéndose con 136.800 €, y en las WSOP de este verano se ha llevado tres premios, incluyendo una 11ª posición en el evento de 1.000 £ por 80.566 $. Sus ganancias de torneo hasta la fecha suman un total de casi 340.000 $. Ya ha obtenido puestos premiados en tres eventos del EPT, pero ésta es su primera mesa final en un EPT.

Marc Goodwin, de Birmingham, Reino Unido – 3.100.000 fichas

Goodwin es uno de los jugadores más conocidos en el Reino Unido, con una carrera en el mundo del poker que comenzó hace casi dos décadas. Sus ganancias en torneos en vivo ascienden a más de 1,4 millones de $. Goodwin, antes vendedor de ventanas de doble vidrio, se convirtió en jugador profesional tras finalizar tercero en los Monte Carlo Millions de 2005, donde obtuvo un premio de 325.000 $. Desde entonces, ha tenido numerosos éxitos y, en 2008, ganó el torneo Grosvenor UK Poker Tour en Manchester, llevándose a casa 90.420 £. Ha participado en numerosos eventos del EPT y ya ha llegado a tres puestos premiados: en Baden, Dublín y Londres. Sin embargo, llegar a la mesa final en Barcelona es su mejor resultado en un EPT hasta la fecha. Marc está entre los 25 primeros de la lista de ganadores de dinero ingleses de todos los tiempos.

Sobre el European Poker Tour

El European Poker Tour representa uno de los principales torneos de poker del mundo, además de ser el más popular y el que ofrece mayores premios de Europa. Además, es muy conocido pues ha acercado el poker a los hogares de millones de personas en todo el mundo.

Esta sexta temporada del EPT comenzó en Kiev y tuvo lugar del 18 al 23 de agosto, mientras que el Casino de Barcelona está celebrando la segunda parada desde el pasado 4 de septiembre, con un precio de entrada de 8.300 euros. Entre las novedades de esta edición, se encuentra la incorporación de Kiev (Ucrania) y Vilamoura (Portugal) como nuevas paradas de este circuito. Como ya es tradición, la sexta temporada concluirá con la prestigiosa Gran Final en Mónaco, el evento con los mayores premios acumulados en el mundo del poker.

El Casino de Barcelona ha reunido en esta edición del EPT a un total de 478 jugadores provenientes de todo el mundo, que han elevado la bolsa de premios a 3.824.000 euros. En cuanto al ganador del torneo, que se conocerá mañana en la final, le espera un premio de 850.000 euros. De los 478 participantes, 44 eran españoles, una cifra bastante buena, sólo superada por los 46 jugadores de Italia y los 55 de Estados Unidos. Francia y Alemania han igualado a España con 44 inscritos.

Información y reservas:

• Sylvie Belanger
• sylvie@grupperalada.com
• www.openbarcelonapoker.com / www.ept.com

Más información: www.europeanpokertour.com/es

Casino de Barcelona: C/ Marina 19-21, Port Olimpic de Barcelona.

Ciudad del pecado

Agosto 28, 2009 by admin · Deje su comentario 

Las Vegas y el póquer. la ciudad del pecado y el juego de cartas por excelencia. esto es un viaje a la capital del ‘kitsch’ , de la mano de un taxista armenio ‘fan’ de julio iglesias, un imitador de elvis en un cadillac rosa, ‘croupiers’ en biQUini y una joven jugadora española, leo margets, que ha hecho historia. asistimos al torneo más importante del póquer mundial. un juego cuya popularidad se ha disparado en los últimos años. todo un fenómeno que, sólo en la red, mueve 4.100 millones de euros al año.

sto podría ser el relato de cuatro días en la vida normal de Las Vegas, si no fuera porque la palabra normal es probablemente el adjetivo más desafortunado de cuantos ofrece el diccionario para describir la vida en esta ciudad del pecado levantada en un oasis del desierto de Mojave, Nevada, en el suroeste de Estados Unidos. En estos cuatro días normales en Las Vegas, el taxista de origen armenio Armenag Mazleman se estudió a conciencia la biografía de Julio Iglesias en la Wikipedia –incluida su etapa de portero en los juveniles del Real Madrid– antes de asistir solo, previo pago de 89 dólares, a uno de los dos recitales que ofreció el madrileño en el hotel Hilton. Algunos disfrutaron del fin de semana de sus vidas, otros gastaron ahorros que nunca debieron haber tocado. Alrededor de cuatro personas se suicidaron. Y un ciudadano oriental, comiendo solo en un restaurante chino barato de un hotel, lloró desconsoladamente justo después de hablar por teléfono fingiendo normalidad con su mujer y con su hijo, mientras alguien en la mesa de al lado abría una galleta de la fortuna con el mensaje: “Tu familia es joven, agraciada y atractiva”.

Decenas de estadounidenses obesos recorrieron en silenciosos carricoches eléctricos kilómetros de pasillos cubiertos de moqueta ignífuga de algunas de las más de 1.700 salas de juego que hay en la ciudad. Cientos de turistas en bermudas preguntaron a otros turistas en bermudas, en las inmediaciones del Bellagio, a qué hora se podía ver el famoso espectáculo de las fuentes del hotel, inmortalizado en la película Ocean’s eleven, y obtuvieron decenas de respuestas diferentes. Empresas que se anuncian en enormes letreros en la calle despacharon un número indeterminado de prostitutas a domicilio “en menos de 20 minutos”.

Hablamos de cuatro días de un mes, junio de 2009, en el que más de tres millones de personas pagaron una media de 97 dólares la noche por ocupar alguna de las 140.000 habitaciones de hotel de que dispone esta ciudad de poco más de medio millón de habitantes. Casi el doble de las plazas hoteleras de la ciudad de Nueva York, que tiene 8,4 millones de habitantes. Un mes en el que se facturaron unos 750 millones de dólares por juegos de azar en el condado de Clark, al que pertenece Las Vegas.

Una mañana de esos cuatro días, un ejército de comerciales del negocio de las máquinas de bronceado, procedentes de todos los rincones de la costa Oeste, llegaron al hotel Río para vivir una noche infinita con la excusa de asistir a la 2009 West Coast Tanning Expo, una de las 22.000 convenciones que acoge cada año la ciudad.

Y unos cientos de metros de pasillos enmoquetados más adelante, en los mismos bajos del mismo mastodóntico hotel, repartidos por una sala de convenciones del tamaño de un campo de fútbol y medio, cientos de jugadores, agrupados en mesas de 10, disputan la 40ª edición de las series mundiales de póquer.

Las World Series Of Poker (WSOP), que se celebran cada año en Las Vegas, son algo así como la Superbowl de este juego. Empezaron en 1970, cuando Lester Ben Benny Binion, propietario de casinos y entusiasta del póquer con un extenso historial delictivo, juntó en una mesa a siete de los más reputados jugadores para coronar a uno de ellos como el campeón mundial de póquer. Eran jugadores tejanos que se ganaban la vida en timbas celebradas en las ahumadas trastiendas de las polvorientas carreteras secundarias del circuito sureño. Aquello fue el embrión de una competición que en la actualidad dura dos meses y consta de 57 eventos. Un torneo en el que el año pasado se inscribieron 58.720 jugadores de 124 países y se repartieron más de 180 millones de dólares en premios.

Su crecimiento es el reflejo del sorprendente resurgir que está viviendo el póquer en los últimos años. En los casinos de Las Vegas, el póquer es el único juego entre los clásicos que ha subido en volumen de juego entre 2004 y 2008, según un estudio del Center for Gaming Research de la Universidad de Nevada. Las tragaperras han bajado un 4%; el blackjack, un 6,6%; los dados, un 5,9%. Y el póquer ha subido nada menos que un 89%.

El boom se debe, fundamentalmente, a dos factores: Internet y la televisión. Desde que el canal de deportes estadounidense ESPN retransmite las series mundiales, la popularidad del póquer se ha disparado. Según un artículo de The Economist de diciembre de 2007, el póquer es el tercer espectáculo más visto en la televisión por cable en Estados Unidos, después de la liga de fútbol americano y las carreras automovilísticas del NASCAR. “Las WSOP son ya una de las marcas más admiradas del mundo del deporte”, explica Jeffrey N. Pollack, de 45 años, comisionado de las WSOP. “Un total de 75 millones de estadounidenses lo ven cada año en televisión, y 150 millones en todo el mundo”. En España, Antena 3, Tele 5, La Sexta y Canal + Deportes han incluido en su parrilla distintos programas de póquer.

Y luego está la Red. El póquer online con dinero real nació en 1998. En 2004, los ingresos de la industria del póquer en Internet alcanzaban los 1.400 millones de dólares. En 2008, la cifra fue de 5.900 millones, 1.000 más que el producto interior bruto de Somalia. Según datos de Global Betting and Gaming Consultants, los jugadores de póquer online de todo el mundo pueden gastar este año 3.870 millones de dólares, un 10,4% más que el año pasado. En España se calcula que el sector experimentará un aumento del 20% en 2009.

El negocio ha crecido más rápido que la ley. Las decenas de salas virtuales que operan hoy en España lo hacen en una especie de alegalidad. “La regulación del juego corresponde a las comunidades autónomas, así que hay 17 regulaciones”, explica Laura Guillot, consultora de juego y portavoz de la Asociación Española de Apostadores por Internet (AEDAPI). “En Cataluña, por ejemplo, sólo se puede jugar al póquer en los casinos. Fuera de ellos es ilegal, aunque sea sin apostar dinero. En Madrid se puede jugar por entretenimiento en cualquier lado, pero por dinero sólo en los casinos. En cuanto al juego online en general, en España no existe regulación. Las salas que operan lo hacen con licencias europeas. Son alegales. Están sin regular. Desde diversos frentes estamos luchando por que se regule, y por que el póquer no sea considerado como un juego de azar, sino como un juego de habilidad, igual que el ajedrez. Algo que sucede en países como Rusia. En España, con la ley en la mano, las apuestas en Internet podrían ser delictivas”.

Legales o no, las salas existen, patrocinan equipos de fútbol galácticos, y el póquer online generó el año pasado 45 millones de euros en España. “El mundo de Internet es gris”, explica la jugadora Leo Margets. “Se necesita normalizar todo esto porque ya es una realidad. Éste es el año en que se pueden alcanzar en España los 200.000 jugadores de póquer online”.

Leo Margets es una jugadora catalana de 26 años que acaba de hacer historia. El pasado 6 de julio se sentó en las mesas del evento principal de las WSOP. Convenció a sus patrocinadores, la casa de apuestas online 888.com, para que pagaran los 10.000 dólares de inscripción. Jugaban 6.500 personas. Y, tras ocho intensos días de juego, en sesiones de hasta 12 horas, quedó la número 27ª. Es lo más alto que ha llegado nunca un español (desde Juan Carlos Mortensen, que ganó en 2001, pero entonces sólo había 900 participantes). Fue la última chica en eliminarse. Y la mujer que más dinero se ha embolsado en la historia de las WSOP. Se fue de la sala con 352.832 dólares. Una hazaña que cientos de aficionados españoles siguieron casi a diario en su blog (www.leomargets.com) y en su página de Facebook.

Leo responde a la perfección al nuevo perfil de jugador de póquer. Estudió empresariales en Londres, se tomó un año sabático en Australia, donde se aficionó a correr maratones, y después hizo un máster de marketing en Barcelona. “Nunca había jugado a las cartas, y los casinos me siguen dando un mal rollo brutal”, explica.

Empezó en esto por un hombre. O, más bien, por su propia cabezonería. Fue hace tres años y medio. “Conocí a un chico y, en la primera cita, después de cenar, le propuse ir a tomar una copa. Él me dijo que no, que tenía una partida de póquer. Y ahí me piqué. Me fui con él y me resultó un coñazo. Pero me empecé a informar, a leer. Y me aficioné. Jugaba con amigos, hasta que un día me apunté a un torneo universitario y lo gané”.

Nada que ver con la leyenda de hampa que rodea a los jugadores de la vieja escuela. “Ya no se trata de señores con un whisky en una mano, un puro en la otra y la mujer en la mesa como parte de la apuesta”, aclara Leo. “Somos universitarios que controlamos las matemáticas. Eso es lo básico”.

Esta mañana de junio, en la sala de convenciones del hotel Río, Leo está sentada, con otras nueve mujeres y un veterano croupier de pelo blanco, en la mesa 37 del evento 17, el Ladies Event. Sólo chicas. Más de un millar, que han pagado 1.000 dólares de inscripción cada una. Las hay ancianas, jóvenes, presumidas, estrambóticas.

Leo lleva gafas de sol y un jersey que le tapa el cuello para que las demás jugadoras no vean la vena que se le hincha cuando tiene jugada.

Lo primero que llama la atención en un evento masivo de póquer como éste es el ruido de miles de fichas chocando unas contra otras en los dedos de cientos de jugadores. Un constante repiqueteo que ojalá no escuchen nunca los encargados de programar el hilo musical de la prisión de Guantánamo. Claclaclaclaclaclaclacla. Como miles de castañuelas sonando a la vez y al mismo ritmo.

El póquer profesional del siglo XXI en Estados Unidos posee todos los ingredientes de un fenómeno pop. Tiene sus códigos propios, sus leyendas, sus medios especializados y hasta su particular star system.

A él pertenece Daniel Negreanu. En Estados Unidos es una figura pública; en estos círculos, una deidad. Se monta una pequeña revolución cuando entra en las salas de la competición. Negreanu no va directo a su mesa, elige el camino largo. Se pasea por entre los otros centenares de mesas despertando aplausos y aullidos de cowboy. Se detiene, bromea, saluda a los conocidos; es un experto entertainer. Una mujer madura le aborda entre las mesas. Le tiembla ostensiblemente el pulso. No le salen las palabras. Apenas es capaz de hacerle comprender que desea que le firme una baraja de cartas.

Negreanu tiene una foto con Obama, y una casa con una mesa de billar, videojuegos arcade, una pantalla gigante conectada a todas las consolas del mercado, una mesa de póquer con sus fichas siempre dispuestas para jugar, y un putting green de golf en la parte de atrás. Algo así como la casa soñada por el adolescente medio americano.

En una pared tiene enmarcado un regalo de su madre, una carta (la reproducía la revista especializada Bluff) que ésta recibió de un tal J. K. McNaughton, director del colegio público Pineway: “Querida señora Negreanu, le escribo como continuación de mi conversación telefónica con usted el martes, 11 de septiembre de 1984. Quiero dejar claro que no voy a tolerar la mala educación y el mal comportamiento de Daniel. En vista de su propia posición de siempre apoyar y disculpar a Daniel, no tendré más opción que expulsarlo del colegio si continúa ignorando sus reglas”.

Sus partidas, en las mesas importantes de las World Series, son seguidas en vivo por decenas de freaks silenciosos. Como Bill, un joven que ha venido desde Austin para ver el torneo, sin intención de incurrir en ninguno de los otros pecados que ofrece la ciudad, que observa alternativamente la mesa de Negreanu y la pantalla de leds donde se detallan los pormenores de la partida. La prensa especializada anota sus movimientos. A veces se escapa un emocionado “¡Negreanu manda!” entre la monotonía del repiquetear de las fichas.

Él es todo un personaje. Hace pequeños comentarios, habla de trivialidades con los jugadores (en estas mesas finales casi todos se conocen), se levanta a firmar un par de autógrafos. Es inquieto, pero respetuoso y simpático. Y eso que no está teniendo un gran día. Está en la ronda anterior a la mesa final y tiene veinte veces menos fichas que el que más tiene de la mesa. Nada de eso parece preocuparle. Hay 445.000 dólares en juego. Pero esto no es más que un calentamiento para el main event.

Las partidas se suceden constantemente entre las once de la mañana y la una de la madrugada. Pasean entre las mesas camareros con agua y Red Bull; y señoras, armadas con cojines, que ofrecen masajes in situ. En los torneos de póquer, cada jugador empieza con el mismo número de fichas y se juega hasta que todas acaben en manos de un solo jugador. No se puede recomprar fichas. Cuando las pierdes todas estás eliminado. A medida que los jugadores van cayendo, los restantes se van concentrando en menos mesas. Hasta que sólo queda la mesa final. Aquella donde se juega el prestigio y el dinero de verdad.

Existen muchas modalidades de póquer, pero la que se juega aquí, y la más popular en casinos e Internet, es la llamada Texas hold’em. Un póquer abierto en el que se descubren cinco cartas comunitarias y se reparten dos a cada jugador. Éste puede utilizar cualquier combinación de las cinco cartas comunes y las dos privativas para hacer una jugada. Ya que cada jugador empieza con dos cartas y las demás son comunes, es una modalidad de póquer especialmente buena para el análisis estratégico o matemático.

Flop, turn, river, under the gun. El argot del póquer es asombroso. Un profano puede creer estar ante un mensaje cifrado cuando lee, por ejemplo, una entrada en el perfil de Facebook de Leo Margets. Esto es lo que escribió cuando fue eliminada del Ladies Event: “Out del ladies: es todo tan absurdo… 75/150… utg2 raise a 425, paga una en el HJ, y yo en la BB hago squeeze a 1.200 (tengo 2.800 en total) con JJ. Utg2 call, la otra HJ fold. Flop Ts9s3h… hago all in de cara y me paga Ato. Turn 4h, river Ts”. Y de ahí al infinito.

Leo está sentada ante su ordenador portátil, en la caótica suite que ocupa en el hotel Río. “Si mis padres vieran este desorden me matarían”, bromea. Ellos ya se han acostumbrado a que su hija universitaria se gane la vida en mesas, reales y virtuales, de póquer. “Al principio alucinaban, pero es porque no conocían este mundo. Se creían que el póquer era como lo que habían visto en las películas de gánsteres”.

Son más de las diez. Leo está agotada. Ha sido eliminada del Ladies Event antes de lo previsto. No ha habido suerte. No disimula su decepción tras este fracaso. Llegar aquí es el sueño de cualquier jugador, y Leo no quiere despertarse tan pronto. Ni se imagina que semanas después hará historia en esta misma competición. El póquer es así. Un día se puede perder en un torneo asequible, y otro, llegar mucho más alto en el torneo más exigente. Ella no ha jugado mal, dice. Repasa sus manos y cree que fueron las adecuadas. “A diferencia de un juego de azar, en el póquer existen jugadas matemáticamente correctas”, explica. “Éste es un juego que se aprende toda la vida. Si alguien te dice que ha llegado a su nivel máximo de póquer es que es un idiota. Eso es lo que me motiva”.

El enorme ventanal de su habitación ofrece una impresionante perspectiva de esta ciudad enloquecida. Un arbitrario apiñamiento de edificios en medio del desierto que es la ciudad que más brilla de la Tierra vista desde el espacio; 25.000 kilómetros de tubos de neón adornan sus calles. Algo difícil de imaginar cuando, el día de Navidad de 1829, el explorador mexicano Rafael Rivera puso el primer pie no indio en este oasis que acabó convirtiéndose en parada de comerciantes y buscadores de oro.

Hoy, en lo que fue aquel oasis se levantan descomunales hoteles casino, construidos en la década de los ochenta, pensados para que el visitante pueda dormir, comer, jugar, beber, cenar y volver a jugar, sin saber necesariamente si en el exterior es de día o de noche, si hace calor o frío, si llueve o brilla el sol. Hoteles con miles de habitaciones que albergan todos los delirios arquitectónicos que uno pueda concebir. Reproducciones a tamaño real de un canal de Venecia, de la Estatua de la Libertad, de la torre Eiffel, de una pirámide egipcia en cuyo interior cabrían nueve aviones Boeing 747.

Y un poco más allá, el desierto. Allí donde el 14 de junio de 1986 el jefe mafioso Frank Lefty Rosenthal enterró vivos a su antiguo socio Anthony The Ant Spilotro y a su hermano, después de destrozarlos a batazos de béisbol, tras descubrir que The Ant se entendía con su mujer. Una escena inolvidablemente llevada al cine por Martin Scorsese en Casino, con Robert De Niro, Joe Pesci y Sharon Stone.

Bajo la noche de Las Vegas hoy ya no está Elvis Presley consumiendo patéticamente sus últimos días, hinchado de anfetaminas, en un escenario del Hilton. Pero tiene algún orgulloso sucesor como Ron de Car, propietario de Viva Las Vegas Wedding Chapel desde hace 10 años. Ron celebra decenas de bodas al año (300 parejas se casan cada día en Las Vegas) vestido de Elvis, con su Cadillac rosa de 1964, a cambio de 777 dólares por enlace, 100 más si se añade algún otro personaje.

Tampoco está el mafioso Bugsy Siegel en su oficina blindada con paredes de acero del Flamingo. Pero está Bryan C. Keith, con dos hijos en el Ejército y un hogar en el que “se adoran las armas”, ejerciendo impecablemente su trabajo de instructor de tiro en The Gun Store, en el 2.900 Este de la avenida Tropicana. Un lugar donde cualquier persona puede disparar cualquier arma (en condiciones de seguridad) contra una diana a elegir entre varios pósteres (el más solicitado es el de Bin Laden); descargar un cargador de 25 balas con una AK 47 cuesta 50 dólares.

Ya no están Frank Sinatra y sus amigos del rat pack haciendo de las suyas, rodeados de mujeres y de alcohol, dirigiendo su coche contra el hotel Sands y su portero, que unos minutos antes no les había dejado entrar. Pero toneladas de carne de cuerpos esculturales se tuestan al sol cada domingo a ritmo de música electrónica, mientras bailan, se restriegan y beben biberones de litro de vodka con Red Bull en la bacanal diurna Rehab, que se celebra en las espectaculares piscinas del Hard Rock Hotel. Una fiesta en la que bellas croupiers en biquini atienden mesas de blackjack dentro del agua.

Y 35 millones de personas siguieron visitando Las Vegas este año. Un 15%, extranjeros. Pasaron una media de 3,5 noches. El 85% reconoció haber jugado. Se gastó cada uno 532 dólares en las mesas. El 93% reportó sentirse “muy satisfecho” de su viaje. Algunos jugaron al póquer. Y entre todos construyeron la vida normal en la ciudad del pecado.

Poker online legalizado en la Argentina

Agosto 20, 2009 by admin · Deje su comentario 

riverplatepokerstars.jpgTras las últimas noticias negativas en lo que a legislación se refiere, como la UIGEA de Brasil o el fin del proyecto de poker online legal en California, tenemos una buena noticia desde Argentina.

Para combatir el juego ilegal, el gobierno quiere regular el poker legalmente y permitir los juegos de azar online en todo su territorio. Una iniciativa, que como ya hemos señalado, contrasta bastante con prohibiciones como las de Brasil o California.

El jefe del gabinete presidencial Aníbal Fernández dijo:

“Estamos trabajando duramente para que se establezca como ley formal en los próximos dos o tres meses, aunque posiblemente tarde más tiempo, incluso hasta dos años”

Ahora mismo el poker online, el bingo, las apuestas deportivas y los juegos de casino son ilegales en Argentina. Sin embargo, cuando buscas dinero, a veces tienes que tomar decisiones difíciles, y aparentemente, Argentina cree que sus oposiciones al juego online son muy inferiores a las ganancias que podría obtener de él.

Tras la compra que hizo el gobierno de los derechos televisivos de los operadores privados de cable, las empresas de juego online pueden ser una buena forma de recuperarse. El hecho de que el equipo de fútbol argentino River Plate vaya a tener a PokerStars como patrocinador además de a Petrobas, que ya tenía. En la foto podemos ver las nuevas camisetas.

Una buena noticia para la legislación internacional del poker tras el chaparrón que llevabámos de malas noticias a este respecto.

El European Poker Tour se prepara para su gran final

Marzo 13, 2009 by admin · Deje su comentario 

El European Poker Tour ya enfila los últimos preparativos para la gran final, que se celebrará en Monte Carlo desde el 28 de abril hasta el 3 de mayo. Durante toda la semana los mejores jugadores de poker de la temporada podrán verse las caras en 14 eventos distintos.

La atracción principal será el torneo de No Limit Texas Hold’em, con un buy-in de 10000€, que este año prevé batir todos los records y superar los 842 jugadores inscritos en la final de 2008. Además, en esta edición, el EPT presenta dos nuevos campeonatos que, gracias a su precio de entrada, resultan a priori tan apasionantes como el evento principal: por un lado tenemos los 25000€ del European High Roller Championship, y por otro lado el primer torneo de Pot Limit Omaha, con 5000€ de entrada.

La oferta de esta gran semana del poker se completará con numerosos torneos más modestos, que van desde los 5000 hasta los 500 euros de entrada. Además, casi todos los campeonatos de la Gran Final serán acompañados por torneos satélite, que permitirán ganar paquetes de viaje a Monte Carlo y algunas plazas para futuros torneos de PokerStars.

El plazo para conseguir un asiento en la Gran Final ya está abierto en los torneos satélites de Pokerstars. Quien, por contra, desee comprar directamente su entrada podrá hacerlo hasta 3 horas antes del inicio de cada torneo.

Robbie Williams y el póker

Febrero 28, 2009 by admin · Deje su comentario 

En el exclusivo casino Premiere Club de la localidad británica de Swidon ya tiene una gran reputación. Y eso que cuando apareció todos pusieron cara de póker: ni sabían de su afición al mítico juego de cartas, ni tenían ni idea de que viviese por allí. Lo cierto es que desde el pasado diciembre, fecha en la que a su madre le hicieron un by pass de corazón, el ex Take That abandonó EE UU para instalarse en una mansión en la localidad de Wiltshire, cercana al lugar de sus muchas partidas, en las que el tipo gana más que pierde.

Mientras ‘piensa’ en su próximo disco y busca compositores y colaboradores como el ahora presidiario Boy George, se dedica a relajarse o descargar adrenalina jugando al póker. Se deja caer por el casino de Swidon siempre con su íntimo amigo Jonathan Wilkes. Dicen que éste es bueno, sí, pero que Robbie se sale, “despluma al que se le ponga por delante, habiendo cogido fama entre los habituales”, afirmaba recientemente una fuente cercana a la estrella al rotativo The Sun.

Evidentemente Robbie Williams no nació sabiendo. Su nivel en el póker lo esculpió noche tras noche en su larga estancia en Los Ángeles. Nadie le conocía y peinó varios casinos cercanos hasta que aprendió. Eso, que tiene pasta y que no tiene miedo a perderla han hecho de él un buen jugador.

Póker de cantantes

El señor Williams no es el único cantante al que le ha dado por jugarse los cuartos. Desde Frank Sinatra, era un asiduo del mundillo en durante buena parte de su carrera, hasta ahora se conocen unos cuantos que han buscado noche tras noche la ansiada escalera de color o el póker en sí. Así, el cantante francés Patrick Bruel, no sólo era un buen jugador, si no que ganó campeonatos en Francia y concurrió a los campeonatos del mundo. En España, durante los 90, Joaquín Sabina era devoto de tahúres y él mismo organizaba partidas con sus músicos. Luciano Pavarotti, que en paz descanse, también llegaba al amanecer habiendo participado en mil y una manos. Y no es sólo cosa de hombres: se sabe que Paris Hilton ha llegado a perder un coche en una partida online su hermana Nicky también le pega al juego, será cosa de familia). Mariah Carey, entretanto, ganó 27.000 dólares en una partida de cartas en Las Vegas.

Bottom